Cuando por una u otra razón tenemos que empezar a buscar trabajo se pasa por una serie de vicisitudes, y cada cual más desagradable, que si la búsqueda con la consiguiente desesperación porque no aparece nada, después cuando crees que encuentras algo que más o menos puede cuadrar con el perfil de uno, mandamos el curriculum, y viendo que pasan los días y que no te llaman vuelves a pasarlo mal, pero algunas veces llaman y entonces llega lo que denominan la "preselección", que es ni más ni menos que una criba para que puedan pasar aquellos que pueden servir para dicho puesto, y si existe la suerte de haber pasado dicho filtro, llega uno de los peores momentos para toda persona que está en la situación que comentaba al principio de este post ( y que como buenos observadores que sois, también es el título), la entrevista. Ahí voy, me gustaría saber por qué el futuro de alguien depende del estado del entrevistador/a, una vez recuerdo hace mucho tiempo me hicieron una entrevistsa a las ocho y media de la tarde, y la entrevistadora llevaba viendo gente desde las nueve de la mañana, lógicamente cuando llegó mi momento lo que menos le apetecía era escucharme. Yo no quiero decir que sea el mejor, pero en los puestos de trabajo en los que estuve siempre cumplí con mi cometido, incluso muchas veces más de lo que tenía que hacer. Pero volviendo al tema de las entrevistas, siempre hay una pauta y unos consejos, que si no se pueden cruzar los brazos ni las piernas, yo cuando me siento cruzo las piernas y no por eso quiere decir que sea una persona insegura, que es lo que dicen los expertos que le pasa a una persona que tiene ese gesto, o si contestas de una manera significa que puedes ser peligroso, etc, etc. En resumen pienso que las entrevistas de trabajo no es lo más real para ver si una persona vale o no para un puesto de trabajo, porque además cuando vamos a ellas no somos lo que verdaderamente somos, somos actores y gente que ya está hecha a ellas finge con tal de conseguir dicho puesto, o sin necesidad de fingir, entre los nervios por lo que te estás jugando y el ambiente que hay alrededor no te muestras tal y como eres, pienso que tenía que haber otros métodos de contratación. Así que sr. empresrio/a si le apetece que probemos y pueda demostrar mi valía solo tiene que escribirme.

hay algo peor y eso son las pruebas. yo como conductor una vez me vi sometido a una prueba en la cual me puse nervioso y aunque no hice nada raro los mismos nervios me excluyeron, no le debió de gustar alguien nervioso, sin embargo hice una prueba similar un mes más tarde en otra empresa el típico día que pasas de todo y con un autobús por calles estrechísimas todo lo hice bien y sólo por el hecho de que no me lo tomé tan a pecho como la vez anterior.
ya no sólo dependemos de su estado de ánimo, si no del nuestro también.