Sigo con esta sección, esta vez no tiene que ver con patadas al vocabulario, que seguirá en otra ocasión, sino más bien a coces con la higiene. Me refiero a esa gente que cuando vas en autobús, ascensor, en la cola del banco o cualesquiera (¿está bien dicho?) dejan un personalísimo aroma a compañerismo. Mi duda es que si ellos no se dan cuenta del olor que desprenden, ¿acaso no sabrán que hay métodos para disimular ese "problemilla"?. Claro que no tienen a nadie que les diga algo, o si lo tienen pues no se lo dicen, o lo que es peor, que los hay y me consta, que lo saben pero pasan de todo. Y respecto a esto tengo otra reflexión, cuándo se encuentran con un "colega de olor" ¿cuál es su reacción?, a lo mejor les gusta y todo.